top of page


El cuerpo no está roto. Está intoxicado.
Vivimos en un mundo que intoxica el cuerpo, la mente y el alma. Esta entrada nos invita a cuestionar la normalización del malestar físico y a reconocer que el cuerpo no está roto, solo está saturado. Desintoxicar no es una moda: es un acto de soberanía. Un regreso a lo natural. Un camino de liberación profunda para reconectar con nuestra esencia más pura.
Stephanie Geerts
1 may4 Min. de lectura
bottom of page